La Primavera ya está aquí

Hola amig@s:   Como sabéis, la PRIMAVERA de nuevo está con nosotros.   Venimos de unas semanas previas con unas intensas lluvias acompañadas de frío y humedad propias del cambio de estación y seguro que algun@ de vosotr@s todavía está notando que le cuesta adaptarse. También hay que tener en cuenta que muchos de nosotros estamos en plenas “Fiestas de la Magdalena” que, sin duda, provoca un cambio de nuestras rutinas alimentarias. Estas variaciones externas e internas nos afectan a todos y dependiendo de cómo se encuentre nuestra capacidad de adaptación, nos afectará en mayor o menor medida.   Los síntomas que se manifiestan cuando tenemos dificultades de adaptación son de lo más variado: cansancio, fatiga, dolor muscular, astenia, alteraciones en el sueño, falta de concentración, alteraciones digestivas, congestión nasal, mucosidad, cambios de humor, etc.   En definitiva, que es una época exigente del año que nos hace más vulnerables.   Si te afecta todos los años y no quieres que este año te pase, lo mejor es anticiparse, ayudar al cuerpo y hacer un trabajo preventivo. Existe en el mercado una gran variedad de productos naturales con propiedades inmunoestimulantes y/o adaptógenas (anti-estrés), que si están bien indicados por un profesional adecuado, son de un buen laboratorio y con la dosis correcta son muy eficaces, como son:   - probióticos y/o prebióticosPrimavera - suplementos vitamínicos - propóleo y/o equinácea - hongos como reishi, shitake, maitake - adaptógenos: Rhodiola, gingseng   Si ya los conocéis, los habéis tomado en otras ocasiones y os han funcionado bien, es un buen momento para volver a tomarlos.   Si no los habéis tomado nunca es mejor que os dejéis asesorar por un buen profesional que valore individualmente que es lo que mejor te funcionará.   ¡¡Que no os pille bajos de defensas y seguid disfrutando, aquellos que podáis, de las Fiestas de la Magdalena!!

COMO RECUPERARSE DE LOS EXCESOS NAVIDEÑOS

En las dos entradas anteriores hablábamos de cómo prepararnos y como minimizar las consecuenciasSopa de Ajo de las comidas navideñas, pero…lo hecho, hecho está. Ahora es momento de recuperarse y ponerse manos a la obra lo antes posible. En este momento vuelve a ser importantísima la hidratación con agua, que se puede incrementar con el aumento del consumo de caldos, cremas, purés, etc., los que, por desgracia, son cada vez más desconocidos en nuestra dieta. La humilde y riquísima sopa de ajo, el caldo de gallina, los zumos de frutas y los purés de verduras, la piña, las alcachofas y la borraja, con alguna manzanilla o menta y por supuesto el agua, son de libre y recomendado consumo para el día después. Y por qué no, un buen paseo, una buena siesta, un libro interesante, música agradable y la compañía de tu gente. Lo ideal sería preparar una dieta depurativa y poco energética los días que siguen a las celebraciones, no tirar la toalla y esperar al 2 ó 7 de enero para empezar a cuidarnos un poco. Zumos de frutas, caldos, purés, purrusalda, sopas, pueden ser un buen complemento a los excesos. Hay verduras y hortalizas depurativas y diuréticas, como las alcachofas, los espárragos, la borraja y la ortiga, y en el mercado existen preparados depurativos que favorecen el metabolismo del hígado y de la vesícula biliar, a base de la ya nombrada alcachofa, el cardo mariano, el diente de león y el rábano negro, entre otras. Que tengáis un buen fin de año y una mejor entrada al 2017. Dieta Depurativa

TRES CONSEJOS PARA NO SUFRIR CON LAS COMIDAS DE NAVIDAD

Ayer os comentaba como prepararnos para lo que nos viene encima estos días de comidas familiares y excesos gastronómicos de los que tanto nos acordamos los días posteriores. Me gustaría poder aportar mi granito de arena para conseguir que, además de disfrutarlas, podamos hacerlo de la manera más sana posible. Para ellos nos vamos a centrar en tres aspectos clave:
  • Aumentar la ingesta de agua
  • Reforzar la flora intestinal
  • Ayudas con plantas medicinales
Banquete Navideño AUMENTAR LA INGESTA DE AGUA En estos días el aparato digestivo va a tener que aguantar una sobrecarga de alimentos más condimentados de lo habitual y en ocasiones diferentes a lo que estamos acostumbrados en el día a día, así como el aumento de la ingesta de bebidas alcohólicas, carbonatadas y/o azucaradas por lo que la aparición de malestares en forma de náuseas, gases, acidez, diarrea o estreñimiento va a ser de lo más habitual. Debemos hacer un esfuerzo e intentar aumentar la cantidad de agua ingerida, además de por la hidratación, por nuestro aparato digestivo que va a sufrir en exceso. Un buen TRUCO es beber tanta cantidad de agua como de cualquier otro líquido. Haced la prueba y os sorprenderéis de los resultados. También se puede adoptar la norma de beber un vaso de agua justo después de ir al baño.   REFORZAR LA FLORA INTESTINAL Nuestro cuerpo vive en un ecosistema formado por millones de microorganismos. Tales microorganismos (bacterias, virus, hongos, protozoos…) están distribuidos por la piel y las mucosas, en el aparato respiratorio, el genitourinario, en los ojos y los oídos. La más conocida es la flora de la mucosa del tracto gastrointestinal, que realiza funciones muy importantes y es fundamental para una correcta digestión y absorción de los alimentos. Para que nuestro aparato digestivo funcione correctamente, necesitamos tener una flora adecuada. Esta flora puede estar disminuida o afectada por diferentes acontecimientos. Los más frecuentes suelen ser los derivados de la toma de medicamentos como los antibióticos, y de utilizar productos alimenticios con exceso de conservantes. Así que, como vemos, podríamos comenzar nuestra preparación navideña con un aporte de alimentos funcionales, complementos o medicamentos que lleven incorporados los conocidos lactobacillus o bífidobacterias. Hay preparados comerciales que los contienen y que se denominan probióticos y que se presentan en forma de cápsulas, de comprimidos o de sobres. También será importante el aumento de la ingestión de fibra, que es de lo que se alimentan estos microorganismos; es lo que llamamos técnicamente prebióticos. Hay productos en el mercado que combinan los prebióticos y los probióticos que nos facilitan y mejoran las funciones digestivas (los llamados simbióticos). AYUDAS CON PLANTAS MEDICINALES Si además tenemos dificultades para hacer la digestión y sufrimos esa típica sensación de náusea y de plenitud abdominal después de comer, podemos ayudarnos con el aumento de alimentos o de productos que contengan enzimas digestivos, como la piña o la papaya, que contienen bromelina y papaína. Es una buena costumbre utilizar esas frutas en el desayuno o en el postre, o incorporarlos como guarnición en los platos y así sustituir en lo posible a la cantidad de dulces que ingerimos en esa época. También existen en el mercado preparados comerciales con estas enzimas. Hay otras costumbres que se van perdiendo o que se reducen en estos días, como por ejemplo tomar infusiones cuando tengamos malestar de estómago. Han probado su eficacia desde hace lustros la manzanilla y la menta. Últimamente, y cada vez más popular, podemos encontrar una planta que es el aloe vera, cuya fibra se utiliza con buenos resultados para el estreñimiento y cuyo jugo se está utilizando cada vez más en problemas de la mucosa digestiva. Hay preparados en zumo muy fáciles de tomar. Aloe VeraPara qué decir que el consumo de alimentos refinados está muy extendido, sobre todo en la gente joven, especialmente de azucares como los espaguetis, las pizzas, los sándwiches y los bocadillos. Además, en estas fechas se incrementa el consumo de “pintxos” y de dulces, lo que produce un aumento importante de la producción de gas en el estómago y los intestinos, con las consiguientes y tan indeseables flatulencias que nos pueden colocar en situaciones embarazosas. Tenemos una variedad muy rica de productos naturales que combaten este tipo de problemas y pueden ser utilizados en infusiones o en otras presentaciones: hinojo, comino, alcaravea y la menta ya citada nos ayudarán a evitar los insoportables gases. FELICES FIESTAS  

CÓMO COMER BIEN EN NAVIDAD Y NO MORIR EN EL INTENTO

Hace nada os daba recomendaciones para el otoño y ya tenemos las navidades a la vuelta de la esquina. Aprovechando un excelente artículo que publicó en el 2010 mi colega y amigo el Dr. Andoni Jauregi voy a exponeros en diferentes entregas una serie de recomendaciones relativas a la dieta Navideña.
Pre Navidad
Pre Navidad
Cuando se acerca la Navidad NO tenemos que: Dejar de comer y ponernos a dieta. En ocasiones hacemos auténticos ayunos, porque vamos a comer en exceso posteriormente. Esto es un gran error. ¿Por qué? Nuestro cuerpo no entiende la razón de dejar de comer porque vamos a comer en exceso posteriormente. Si dejamos de comer, generamos un déficit de energía, el cuerpo lo interpreta como una situación de estrés exagerado y se prepara para que cuando volvamos a comer se almacenen más sustancias energéticas y aumentemos las reservas por si la situación de necesidad se repite. Por tanto, si nos ponemos a dieta previamente nos llevaremos una desagradable sorpresa al día siguiente de la celebración: aumentaremos de peso más que si hubiéramos comido y bebido con normalidad. Si comemos con normalidad engordaremos sólo en relación a lo que hemos ingerido y gastado ese día y recuperaremos el peso habitual si nos cuidamos un poco en los días siguientes. Por lo tanto, primera recomendación para estas pre-navidades: No hacer dieta de restricción calórica los días o semanas anteriores a las fechas navideñas. Mantener el número de ingestas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) a las que estemos acostumbrados. Próximamete más información sobre recomendaciones dietéticas durante la Navidad y post-Navidad

El Otoño: la estación más exigente del año

Como sabéis, desde hoy, a partir de las 16:21 horas el otoño está con nosotros. Esto supone un cambio brusco de temperaturas característico de esta estación y tendremos una solicitación muy exigente de los mecanismos de adaptación del cuerpo que, de no estar en buen estado pueden provocar un sensible deterioro de nuestro estado de salud.   Los síntomas que se manifiestan cuando tenemos dificultades de adaptación son de lo más variado: congestión nasal, mucosidad, problemas de garganta, cansancio, fatiga, dolor muscular, astenia, alteraciones en el sueño, falta de concentración, alteraciones digestivas, cambios de humor,…   Si te afecta todos los años y no quieres que este año te pase lo mejor es anticiparse y hacer un chequeo osteopático preventivo.   Además, existe en el mercado una gran variedad de productos naturales con propiedades inmunoestimulantes y/o adaptógenas (anti-estrés), que si están bien indicados por un profesional adecuado, son de un buen laboratorio y con la dosis correcta son muy eficaces, como son:
  • probióticos y/o prebióticos
  • suplementos vitamínicos
  • propóleo y/o equinácea
  • hongos inmunoestimulantes como Reishi, Shitake, Maitake, Champiñón del Sol
  • adaptógenos: Rhodiola, Gingseng
images Si ya los conocéis, los habéis tomado en otras ocasiones, y os han funcionado bien, es un buen momento para volver a tomarlos.   Si no los habéis tomado nunca es mejor que os dejéis asesorar por un profesional que valore individualmente y os recomiende lo más efectivo para vuestro caso.   Que paséis un buen otoño.