Estrés

El estrés es la forma que tiene nuestro cuerpo de intentar adaptarse y responder correctamente ante determinadas situaciones. Se calcula que el 80% de las enfermedades están provocadas por el estrés. Está presente en todos los seres vivos no es exclusivo de nuestra sociedad actual. Ya en 1936 el Dr. Hans Selye, percibió que pacientes con diferentes padecimientos manifestaban síntomas similares y lo atribuyó al esfuerzo del paciente por no enfermar, y lo llamó SINDROME DE ADAPTACIÓN GENERAL. Es decir, ante diferentes situaciones o estímulos, positivos o negativos, el ser humano responderá de una determinada manera, siempre la misma y de forma automática (no depende de nuestro control voluntario). Es un mecanismo de defensa automático diseñado para permitir la supervivencia. Fisiológicamente lo que ocurre es una movilización las reservas energéticas que tiene el cuerpo para responder ante determinadas situaciones. estrésDecimos que estamos estresados, cuando consideramos que nos agobia una situación o suma de las mismas: los estudios, el trabajo, los niños, la pareja, algún familiar, etc. La respuesta automática de nuestro cuerpo se dispara ante situaciones que pueden ser de cualquier tipo: mental, físico, emocional, medioambiental o combinación de varios de ellos. A estos estímulos que sean capaces de desatar esta cadena de respuestas automáticas los llamamos estresores. Distinguimos 2 tipos de estrés:
  • Eustrés (estrés bueno): si somos capaces de responder correctamente se estimulan los sistemas fisiológicos del cuerpo y nos preparan para el siguiente. Ejemplo de éste es el que provocan los deportistas con su entrenamiento: someten al cuerpo a una carga para conseguir una adaptación y por tanto una mejor repuesta (mejor forma física, mejor destreza técnica,…). Este tipo de estrés es, cómo comentaba, bueno, y necesario.
  • Distrés (estrés malo): Si las demandas son excesivas, demasiado intensas y sobre todo, se prolongan en el tiempo, superan nuestra capacidad de resistencia y adaptación a esa demanda. En estos casos aparece el Distrés como consecuencia de un progresivo agotamiento de las glándulas suprarrenales, que provocará la aparición de una serie síntomas físicos y mentales.
Los síntomas más frecuentes en estos casos pueden físicos o mentales: FÍSICOS
  • Tensión y dolor muscular (cuello, espalda).
  • Fatiga frecuente
  • Frecuentes dolores de cabeza.
  • Sequedad en la boca y garganta.
  • Desórdenes estomacales (indigestión, diarrea)
  • Insomnio y pesadillas.
  • Molestias en el pecho.
  • Elevada temperatura corporal (fiebre)…
MENTALES
  • Ansias de comer algo (sobretodo cosas dulces)
  • Irritabilidad y dificultad para reír.
  • Dificultad para concentrarse y recordar datos.
  • Complejos, fobias y miedos, y sensación de fracaso.
  • “Tics” nerviosos…
estres Si usted tiene alguno o varios de estos síntomas, es muy probable que sean provocados por una mala gestión del estrés. No dude en pedir cita. El enfoque Osteopático ofrece soluciones específicas para cada caso. Le permitirá mejorar su respuesta al estrés, consiguiendo aumentar la capacidad de adaptación y mejorando así la resistencia a las situaciones del día a día y a la enfermedad en general.