¿Cómo trabajo?

La consulta comienza con la ANAMNESIS, donde el/la paciente me cuenta el motivo de consulta y, dependiendo de éste, realizo las preguntas pertinente para conocer todo lo necesario sobre su caso. Algunas de ellas van encaminadas a sospechar si el/la paciente tiene alguna patología, proceso inflamatorio o infeccioso que pueda haberle causado su padecimiento. Los Osteópatas que estamos formados siguiendo los estándares que marca el Centro Europeo de Normalización (CEN), siempre realizamos el llamado DIAGNÓSTICO DE EXCLUSIÓN. Este no es un diagnóstico médico, pero permite diferenciar o sospechar si la persona que acude a la consulta pueda tener una patología, lo que implicaría que la persona deba ser derivada a su médico de familia o a urgencias. Eduardo Falcó Seguidamente y en función de la información obtenida en la anamnesis realizo una evaluación física, lo que se denomina EXPLORACIÓN CLÍNICA. Para ello utilizo los test que considero necesarios: test ortopédicos, para verificar la integridad del sistema musculo-esquelético; test neurológicos para comprobar si hay alguna raíz nerviosa alterada; test vasculares,…. El objetivo es contrastar las sospechas que he obtenido de las respuestas del paciente o descartarlas. Así  confirmo qué sistema es el que el paciente tiene afectado. Si detecto que el paciente puede estar sufriendo un proceso infeccioso o inflamatorio lo derivo a su médico , para que realice el diagnóstico preciso y tenga el tratamiento más adecuado Los osteópatas colaboramos habitualmente con otros profesionales sanitarios. Una vez he descartada la patología, el siguiente paso es realizar la EXPLORACIÓN OSTEOPÁTICA, la valoración funcional propia y específica de la Osteopatía, donde analizo globalmente al paciente, buscando mediante la palpación, alteraciones en los tejidos (lo que nosotros llamamos disfunciones).
Exploración Clínica
Estiramiento
Una vez finalizada esta exploración y localizadas las disfunciones que tiene mi paciente, determino cuales deben ser corregidas y en qué orden. Sólo falta realizar la NORMALIZACIÓN de estas estructuras que tienen la función alterada, es decir, devolverles su función normal. Para ello utilizaré la técnica más adecuada en función de cada paciente y estando seguro que no exista ninguna contraindicación. Por ejemplo:
  • Ante una disfunción miofascial utilizaré la técnica miofascial
  • Ante una disfunción muscular, y dependiendo de si es por exceso de tono o por acortamiento, utilizaré una técnica de inhibición o de estiramiento respectivamente
  • Ante una disfunción articular elegiré, dependiendo del caso, una técnica de “thrust”, técnica de energía muscular, técnica de posicionamiento de Jones, técnicas de Sutherland, técnicas armónicas,..
La elección de la técnica de corrección, depende de varios factores pero siempre pensando en la seguridad y en la efectividad, consiguiendo así la normalización de las funciones y que se mantengan en el tiempo. En resumen: “El Osteópata, a través de su palpación va a ir detectando los trastornos funcionales, e intentará regular con sus manos esas funciones inadecuadas”